La compañía firma un acuerdo para adquirir el Overture de Boom Supersonic. La operación incluye 40 más opcionales. El modelo empezará a operar en 2029

American Airlines, la mayor aerolínea del mundo, ha empezado a tomar posiciones de cara a la nueva era supersónica que se prevé próxima para la aviación comercial. La compañía ha alcanzado un acuerdo con Boom Supersonics para la adquisición de 20 aviones supersónicos, según ha informado el constructor en un comunicado. American ha realizado un pago no reembolsable por este paquete y ha firmado una opción para adquirir otras 40 aeronaves del modelo Overture que está desarrollando en este momento Boom.

El Overture es un avión supersónico diseñado para transportar de 65 a 80 pasajeros a Mach 1,7 sobre el agua, el doble de la velocidad de los aviones comerciales más rápidos de la actualidad, con un alcance de 4.250 millas náuticas. Optimizado para la velocidad, la seguridad y la sostenibilidad, Overture también está diseñado para volar en más de 600 rutas alrededor del mundo en la mitad del tiempo, según su fabricante, que asegura que será capaz, por ejemplo, de cubrir el recorrido entre Miami y Londres en poco menos de cinco horas y la de Los Ángeles a Honolulu en tres horas.

Según los términos del acuerdo, Boom debe cumplir con los requisitos estándar de funcionamiento, rendimiento y seguridad de la industria, así como con otras condiciones habituales de American Airlines antes de la entrega de cualquier Overture. Boom reveló en julio el diseño de producción final del aparato, que está programado para lanzarse en 2025 y transportar a sus primeros pasajeros para 2029.

Más proyectos

Boom no es la única compañía que se ha lanzado en los últimos años a resucitar los vuelos supersónicos que murieron con el trágico accidente del mítico Concorde. Compañías como Boeing, Airbus, Aerion, Exosonic o la NASA, en asociación con Lockheed Martin, han impulsado sus propios proyectos para que en un futuro próximo los vuelos supersónicos vuelvan a ser una realidad. Las aerolíneas, por su parte, parecen dispuestas a recuperar una tecnología que permitiría acortar de forma notable los tiempos de vuelo. La cartera de pedidos de Overture, que incluye compras y opciones de American Airlines, United Airlines y Japan Airlines, asciende por ejemplo a 130 aviones.

El ruido, como el famoso “estallido sónico” que provocaba el Concorde cuando superaba la barrera del sonido; así como su desorbitado consumo y sus emisiones contaminantes, son algunos de los hándicaps que, a priori, complican la vuelta a los cielos de los aviones supersónicos. Sin embargo, los fabricantes aseguran que la tecnología ha avanzado tanto que todos estos obstáculos son ahora superables. Para el problema del consumo de carburante y sus emisiones, Boom se ha aliado con la compañía Prometheus, que promete una tecnología casi de ciencia ficción que separa el CO2 del aire y usa electricidad limpia para transformarla en gasolina, diésel y combustible para aviones. La electricidad se generaría con fuentes alternativas.