Las ayudas pueden llegar a alcanzar los 4.931 euros

La Diputación de Segovia vuelve a demostrar su apoyo al tejido deportivo de la provincia con la aprobación, este miércoles en Junta de Gobierno, de las subvenciones a clubes por valor de 100.000 euros. Serán 59 clubes de toda la provincia los que se beneficien de estas ayudas que oscilan entre los 434 y los 4.931 euros, según el baremo de puntuación contemplado en las bases. La convocatoria se dividía en dos líneas de apoyo, una para la organización de eventos con una partida presupuestaria de 10.000 euros, de la que se han beneficiado diez entidades y otra para sufragar gastos de participación en competiciones, por un valor de 90.000 euros, para los 49 restantes.

Tal y como ha manifestado el diputado de Deportes, Óscar Moral “esta nueva resolución viene a ahondar más en el claro compromiso de la institución provincial con el deporte de nuestra provincia, no sólo con los deportistas, sino también con los clubes que son el motor principal de la actividad física en nuestros pueblos”.

Para Moral, “es de justicia responder con apoyo económico a la dedicación, en la mayoría de cosas altruista, de todos los directivos y entrenadores que conforman estas entidades deportivas”. Además, el diputado ha recordado que “a esta cantidad, hay que sumarle los 30.000 euros aprobados en la anterior Junta de Gobierno para apoyar a los deportistas más destacados de la provincia, para subsanar los gastos que genera su participación en las diferentes competiciones”.

El reparto de ayudas para los gastos de competición se ha llevado a cabo atendiendo a diferentes criterios que abarcan desde el número de modalidades que tiene el club hasta el número de deportistas pertenecientes al mismo que residen en municipios de menos de 20.000 habitantes, mientras que entre los criterios que han sido tenidos en cuenta a la hora de puntuar y distribuir las ayudas para organización de eventos, se encuentran el nivel y la importancia de las actividades organizadas, el interés social y la antigüedad del evento y el carácter social e inclusivo de la entidad organizadora, siendo evaluados dentro de estos epígrafes desde el carácter territorial de la competición hasta el impacto en otros sectores, pasando por el número de participantes registrados o las propuestas de igualdad de género con las que cuenta el evento en cuestión.