previous arrow
next arrow
Slider

Categoria:

Pensar sin dogmas para dar las discusiones necesarias

Autor: La Manana
Muy diferentes y hasta contrapuestas han sido las razones por las que muchos frenteamplistas nos fuimos de esa fuerza política. Distintos los caminos transitados en ese proceso y el rumbo tomado.

El término “desencantados” se instaló fuerte, resulta muy
útil para hacer referencia y simplificar el análisis, pero encasillar todas
esas visiones en una sola puede llevar a interpretaciones y a generalizaciones que
no reflejan la realidad.

Mi experiencia como militante y mis decisiones seguramente estén
dentro de una minoría, seguramente pocos se sentirán reflejados. Pero es una
visión de acuerdo a lo vívido y aprendido.

Nací en el 84 en el noreste canario, donde he vivido hasta hoy. Comencé
a participar del Frente Amplio desde la adolescencia. Durante toda mi vida política
estuve ahí, siempre votando y participando activamente como militante.

Al comienzo tuve una formación política casi en solitario, no
existían ámbitos de participación ni gremios estudiantiles. El comité de mi
pueblo ausente, solo abierto en periodo electoral. Además, por lo general los
jóvenes no estábamos integrados a las discusiones en ese espacio.

En mi familia nunca me dijeron hacia dónde ir en cuanto a mis ideas
y decisiones políticas, más bien todo lo contrario, tuve mucha libertad para
pensar de chico. Interés y curiosidad por los temas políticos tuve siempre,
conciencia de la importancia que esto tiene para los destinos de una nación y
su gente, también.

Mi decisión de comenzar a participar en el Frente Amplio, estuvo
marcada por una época en que entendía, que ese era el espacio que mejor
representaba mi forma de pensar. En esos tiempos el país necesitaba un cambio, mucha
gente la estaba pasando mal y el Frente Amplio interpretaba bien esa realidad. La
necesidad, la esperanza de cambio era clara y el resultado fue el triunfo en
primera vuelta.

Lea Tambien:  Casi 100,000 contagios de coronavirus detectados entre niños y adolescentes en dos semanas en julio

Luego con los años, fui participando cada vez más, escuchando
referentes que pensaban e incentivaban a pensar, a tener cabeza propia, a ser
abiertos, a intercambiar y discutir las diferentes visiones. Siempre escuchando,
argumentando con dureza, pero con claridad y fraternidad.

Ese primer periodo de gobierno fue bueno, se hicieron
transformaciones y mejoras importantes en muchas áreas. La economía mejoró y mucha
gente pudo salir adelante, crecer. Después vino el segundo periodo de gobierno,
cinco años no alcanzaban, por lo tanto, la decisión de seguir comprometidos con
la continuidad del cambio.

Habían mejorado las condiciones de muchos, pero aún quedaban
problemas por resolver. Además, Mujica como candidato nos generaba cierta
expectativa de profundizar los cambios, y una admiración en cuanto a la
austeridad, honestidad y compromiso con el país. Pero promediando ese periodo de
gobierno esos problemas no solo seguían sin resolver, si no que crecían.

El deterioro ideológico y
la negación de la realidad

Lejos de reconocer y generar las discusiones necesarias para
corregir, buena parte de los dirigentes comenzó a justificar los desvíos,
errores y problemas, buscando responsabilidades externas. Evitando cualquier
debate que implicara asumir esos problemas, se calcularon costos electorales y
se evadió la responsabilidad de enfrentarlos tomando decisiones y acciones
concretas.

Entonces cada vez quedaba menos espacio para el debate, creciendo el
nivel agresivo y de linchamiento hacia quienes se animaran a discutir algunos
temas instalados.

La incomprensión, intolerancia y pensamiento único crecían cada vez
más. Al mismo tiempo que disminuía la posibilidad de discutir, de generar
acciones en los temas estratégicos para el país y de resolver los problemas
graves que existían.

Algunos dudamos, pero seguimos participando con el objetivo claro de
que luego de las elecciones, fuera cual fuera el resultado, nuestra postura iba
a ser decir lo que pensamos e intentar generar las discusiones internas, por
más duras que estas fueran, entendíamos que no se debían postergar más. Hicimos
los planteos de forma clara y fraterna, pero quedamos en solitario.

Lea Tambien:  ¿Posar o no posar? Felipe y Letizia buscan un perfil discreto para sus vacaciones en Mallorca - EL ESPAÑOL

Buena parte del Frente estaba hace tiempo en la negación, en la acusación
de falsear la realidad a la derecha, a los medios, a todos los enemigos
imaginables. Realidad de la cual muchos cada vez estaban más lejos, no sólo ya no
la interpretaban, si no que ya ni la conocían.

Al mismo tiempo ganaba terreno el infantilismo de izquierda y se
imponía la agenda de derechos. Agenda muy redituable en varios aspectos, era fácil
de exponer, todo estaba escrito y bien promocionado. Era cómoda. Un bruto
negocio político, no se necesitaba pensar ni discutir nada, alcanzaba con estudiar
de memoria y repetir lo establecido. Eso aseguraba trabajar menos, tener visibilidad,
aplausos y buena carnada para pescar votos. Pero la pecera era chica y los
pescadores cada vez más.

A esa altura más notorio el deterioro ideológico y de principios en
el Frente Amplio. El daño era enorme, pero la Agenda de derechos ya había
penetrado hasta el alma, aunque era pobre e intrascendente, era muy adorada
casi de forma religiosa.

Algunos entendíamos que esos temas ya estaban casi resueltos de
forma natural, por lo que no era necesario ocupar tanto tiempo y tapar por
completo los problemas más importantes sobre los que se necesitaba una discusión
y acción urgente.

La educación, la vivienda, la violencia, la situación carcelaria, todos
temas que afectan principalmente a quienes viven en la pobreza y están marginados.
Temas que siempre habían sido prioridad en el Frente.

Otras de las discusiones postergadas fueron la soberanía y la
defensa nacional, en ese caso no solo fue por falta de voluntad política, sino
también por la enorme ignorancia y carga de prejuicios hacia todo lo militar. En
eso ni siquiera se puede comenzar a discutir nada. Si hablás de la ley marco de
defensa nacional, muchos ponen el grito en el cielo “porque son milicos”
dicen. Y todos los adjetivos, las simplificaciones que vienen después impiden
un debate serio.

Lea Tambien:  América Latina supera los 200.000 muertos por coronavirus

A medida que el tiempo pasaba, veía todo cada vez más de lejos, comenzaba
un proceso lento y natural de decisión inevitable.

Volver a pensar solo con mi conciencia, pero con todo lo vivido en
la memoria, consciente de los riesgos a exponer contradicciones con viejos
pensamientos, a ser criticado por lo que defendí en el pasado, a la
incomprensión, a la distancia con grandes afectos conocidos. Todo muy valioso,
pero ya a esa altura el cambio estaba asumido sin complejos, no había ni arrepentimiento,
ni marcha atrás.

Solo la decisión de crecer, de pensar sin dogmas, sin prejuicios, de tener ideas propias. Libertad.

TE PUEDE INTERESAR

Impactos: 9

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Relacionadas
Te puede interesar también

¿Quieres hablar con nosotros en cabina?

Nuestros Horarios en el Estudio:

9am a 11am | 12m a 1pm | 4 a 5 pm | 5 a 6pm

horario del pacifico