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Sebastián Jiménez Sánchez y la Virgen de Las Nieves de El Palmar de Teror

Autor: infonortedigital.com

ermitalasnieveselpalmarterorEl Valle del Palmar o Huertas del Palmar, como también se le conoce, es un diseminado caserío de medianías, situado a 3,5 kilómetros de Teror, a uno y otro lado de la carretera que desde la Villa va a la ciudad de Arucas por Visvique, y a 440 metros de altura sobre el nivel del mar. El censo de población correspondiente a 1950 le asigna 970 almas de derecho y 963 de hecho, distribuidas en 202 viviendas y 34 edificaciones destinadas a otros usos. Esta vecindad, actualmente aumentada, es la que forma la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, creada en marzo de 1943 por el Obispo de Canarias Dr. Pildain y Zapiain. En 1735, el Valle del Palmar sólo tenía 60 vecinos, así lo consigna el obispo don Pedro Dávila y Cárdenas en sus Constituciones Sinodales de dicha fecha, quien a su vez dice que tenía ermita dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, la cual con la de San Vicente, en Valleseco; San Matías, San Isidro, en Los Arbejales, y San José en El Álamo, eran las únicas ermitas que dependían de la jurisdicción de Teror. El mismo señor Dávila y Cárdenas es el primero que cita al Palmar como localidad menor con ermita. El vecindario de las Huertas del Palmar fue en su comienzo, y sigue siéndolo, un vecindario agrícola que vive de sus mieses, de las gavillas del trigo, del pan candeal y del producto de su ganado. Todo un pueblo que depende solamente de sus tierras y de sus establos. El caserío actual lo forman unas pocas casitas antañonas de techumbres de tejas rojas y numerosas viviendas de una sola planta, blancas y azules o de color verde claro que bellamente matizan el panorama de tierras ocres”

sebastianjimenezsanchezQuien esto escribía sobre El Palmar de Teror en la prensa de 1958 era Sebastián Jiménez Sánchez; arqueólogo aficionado, profesor de la Escuela Normal de Magisterio de Las Palmas; maestro en distintos colegios privados de Las Palmas; colaborador de los periódicos Defensor de Canarias, Hoy y El Eco de Canarias; impulsor de la investigación canaria aborigen con escritos, folletos y libros; autor de más de treinta publicaciones históricas, geográficas y folklóricas; miembro de la Sociedad Geográfica Española, del Instituto de Estudios Canarios; Cruz, Encomienda y Placa de la Orden de Alfonso X el Sabio y Comendador con placa de la Orden del Mérito Civil; secretario del Museo Canario; Alcaide perpetuo honorario del Castillo de La Luz; investigador de arte religioso y fiestas como las de la Virgen del Pino, la Virgen de las Nieves de Agaete, Nuestra Señora de la Peña, la Virgen de Los Volcanes -Los Dolores-, la Virgen de los Reyes, La Semana Santa de Las Palmas; la Cofradía de Mareantes de San Pedro González Telmo; así como Delegado de la Vicesecretaria de Educación Popular; Académico Correspondiente de la Real de la Historia y, sobre todo, Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas de Las Palmas entre 1941 y 1969.

Comenzó su interés por El Palmar, el Lomo de Los Silos y la advocación de Las Nieves a raíz de su amistad con el palmarense José Bibiano Rodríguez y su interés por el estudio de los vestigios arqueológicos en toda la zona de Guanchía.

Investigador de costumbres, tradiciones y patrimonios; El Palmar, sus historias, su gente, las fiestas de Las Nieves, le atrajeron muchísimo y estuvo durante muchos años -hasta el fallecimiento de don José Bibiano en 1969- visitando, caminando y escribiendo sobre el barrio.

En un artículo publicado en 1954 sobre “La Palma Canaria”, en el que refiere que ésta es “un árbol sufrido, resistente y excepcional que decora el panorama canario y es el motivo que da a muchos de sus paisajes cierto orientalismo bíblico y africano. A ella la vemos cimbrearse victoriosa, esbelta y altiva tanto en la ciudad como en distintas localidades de la isla. La palma proclama señorío, valor y bizarría. Lugares hay que presentan hermosísimos ejemplares de palmeras luciendo su verde cabellera ramosa y tupida con hojas giratorias como si fueran los verdes molinos de que hablara el malogrado escritor Agustín Espinosa…Esta misma palmera canaria ha servido para designar además del Real de Las Palmas, a otras localidades como El Palmar de Teror, El Palmital, y al lugar de Las Tres Palmas, en el termino de la ciudad de Guía de Gran Canaria, donde naciera el insigne escultor José Lujan Pérez”

virgendelasnievesdelpalmardeterorSus visitas a las celebraciones de Las Nieves fueron recogidas por la prensa, así como las de sus acompañantes que venían a El Palmar a vivir aquí las verdaderas raíces de nuestras tradiciones festivas más profundas. Entre ellos destacó otra persona de elevada relevancia social en Canarias que le acompañó y disfrutó en El Palmar de hace setenta años: Luis Doreste Silva.

Doreste Silva había sido secretario particular del Embajador en París, el teldense Fernando León y Castillo, desde 1916 hasta su muerte en 1918; y continuó como funcionario de la Embajada hasta 1933.

Tal como le describe un cronista en su fallecimiento el año 1971; a pesar de haber cursado la carrera de Medicina “se había dedicado a la diplomacia y había entregado lo mejor de su existencia, lo más querido de sus afanes y esperanzas, a las tareas literarias. Escribió versos y prosas; cultivó el periodismo; publicó libros. Cronista oficial de Las Palmas, su ciudad natal, y viajero por tierras diversas de Europa, nada elevado le fue ajeno; en todo quehacer de nobleza se pudo contar con él; jamás rehusó para cuanto significara honra y brillo de su tierra”

En este ambiente, Sebastián Jiménez dedicó un tiempo a investigar nuestro barrio, costumbres e historia y, aunque no profundizó mucho en los orígenes de la imagen y la ermita; publicó el trabajo resultante los días 2 y 3 de agosto del año 1958 bajo el título de “El Lomo de los Silos, el Valle del Palmar y la Ermita de las Nieves” en el que dio a conocer a gran parte de esa sociedad grancanaria interesada en ancestrales tradiciones y costumbres la existencia del barrio terorense y sus muchos valores.

Fue de los primeros textos que hace muchos años leí en la vieja hemeroteca del Museo Canario y aunque adolece de una mayor labor de profundización; sí es verdad que demuestra el afán que puso en el mismo y la forma tan intensa en que El Palmar le atrajo.

2ff489a5 653c 4cbc 85f0 636be4b17922Fragmentos como el de la descripción del Lomo de los Silos, en el que afirma que su nombre “es un claro exponente de haber sido dicho cerro o morro lugar predilecto de los aborígenes canarios, en el que aprovecharon oquedades naturales para establecer sus viviendas y las especiales circunstancias de sus toscas y rocas para labrar sus moradas y construir los numerosas silos o graneros que por su cantidad e importancia habían de servir a la población hispanizada para crear tan expresivo topónimo…Son tierras de trigales y legumbres, de cultivos de millo, papas y hortalizas. Completan esta visión panorámica las innumerables charcas de barro, los estanques de cuevas, los albercones labrados en la tosca y los numerosos canales y cauces igualmente construidos en la roca para embalsar el agua de lluvia o para conducir y aprovecharla en riegos a distancia”; o el de La Peña donde escribe que “tuvo su primera vivienda rústica troglodita, la imagen da Nuestra Señora de las Nieves, simpática y popular devoción mariana”; y la descripción de la actual ermita que fabricada en 1787 cumple este año su 235 aniversario de construcción, aunque Jiménez Sánchez no especifica fecha alguna y de la que publica un grabado en el mencionado artículo. Si escribe que “a los sentimientos religiosos y caritativos del palmarense don José Bibiano Rodríguez debe la parroquia de las Nieves del Valle del Palmar el adecentamiento y hermoseamiento, con acierto, del artesonado y paredes del templo; colocación del zócalo y piso; adquisición de incensario y de las notables imágenes, talladas en madera, de San Juan Bautista y San Antonio de Padua, adquiridas en Barcelona; un pequeño Crucificado, un sagrario en madera tallado y un valioso misal con dedicatoria que dice: “A mi Madre Ntra. Señora de las Nieves que desde mi tierna infancia he venerado en su ermita de “La Peña” en El Palmar de Teror, dedico este humilde recuerdo en el día de la inauguración de su nueva parroquia, creada por el Excmo. y Reverendísimo señor Obispo de Canarias, Dr. don Antonio de Pildain y Zapiain, siendo su primer Cura el Vble. Párroco de la de Nuestra Señora del Pino de la Villa de Teror, don Antonio Socorro Lantigua. Marzo 28 de 1943, José Bibiano Rodríguez”, así como la donación de una custodia de plata cincelada y sobredorada, de ostentoso basamento, adquirida en Las Palmas a través del orfebre italiano Juanini que lleva la inscripción “Ntra. Sra. de las Nieves. Palmar de Teror. 18-5-1949”

Se detiene Jiménez Sánchez a analizar el papel fundamental de los indianos palmarenses en la celebración de las fiestas en honor a la Virgen de las Nieves, que cuando regresaban de Cuba “cargados de pesos, no olvidando a la Virgen de las Nieves la obsequiaban con presentes, enramadas, vistosa romería y fogatas en los días de su fiesta”

Mantuvo esta comitiva su acompañamiento el día principal de las fiestas del barrio durante años y sólo los sucesivos fallecimientos de sus integrantes acabaron con ella.

Baste como ejemplo, la celebrada el domingo 5 de agosto de 1962 bajo la dirección del señor cura encargado de la parroquia, el aruquense don José Hernández Barbosa y en la que la llegada de la mayoría de asistentes pudo ser a coche por la pista que los propios vecinos habían construido con la colaboración del ayuntamiento de Teror. La función religiosa fue oficiada por Antonio Álvarez Suárez, coadjutor de la basílica de Nuestra Señora del Pino, asistido de don Florencio Rodríguez Artiles y don José Domínguez Pérez, que actuaron de diácono y subdiácono, y de maestro de ceremonias el clérigo minorista don Pedro Sánchez González. El panegírico fue proclamado por don José Domínguez Pérez; cura encargado de la parroquia de San Bernardo, de Las Palmas. Un coro y una orquesta de la parroquia de Santidad interpretó la misa polifónica de Pío X.

A la función religiosa asistió una comisión de concejales del ayuntamiento de la villa de Teror, integrada por don Juan Suárez Ramos, primer teniente alcalde que presidía; don Francisco Pérez Álvarez, segundo teniente alcalde, y don Sinesio Yánez Travieso, concejal por El Palmar. Asimismo, el sargento-comandante del Puesto de la Guardia Civil de la demarcación; don Manuel Mérida Sejas, don José Bibiano Rodríguez, Sebastián Jiménez Sánchez, patrono regional del Museo del Pueblo Español; Juan Sánchez presidente de la comisión de festejos; todo ello con el acompañamiento de la Banda de Música de Teror. Durante todo el día y primeras horas de la noche de aquel domingo se celebraron la plaza diversas atracciones para niños y adolescentes. La previa romería fue de las mejores en mucho tiempo, al decir de las crónicas periodísticas. Justo es destacar la vistosidad de la celebración de Las Nieves de hace 60 años.

Sebastián Jiménez Sánchez falleció en 1983.

Quede este escrito como homenaje al interés y trabajo de él mismo y otras tantas personas que durante décadas han visto en El Palmar de Teror los altos valores patrimoniales e históricos que encierra el barrio y su historia.

José Luis Yánez Rodríguez

Cronista Oficial de Teror

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