A lo largo de la historia, la medicina forense ha sido una herramienta crucial para los tribunales y el sistema legal, desempeñando un papel fundamental en la búsqueda de la justicia en la sociedad.

En la región noroeste de México, el Dr. Gustavo Salazar Fernández, Teniente Coronel, médico militar y experto en tres especialidades: Cirugía General, Medicina Forense y Medicina de Aviación, ha sido un pilar en el desarrollo de la medicina forense, especialmente en Baja California.

Quienes han trabajado en la práctica de las ciencias forenses en Baja California, reconocen a Salazar Fernández como un referente en vida de la medicina legal en México.

Durante más de cuatro décadas, Salazar Fernández ha contribuido a la resolución de casos complicados de homicidios y misterios en la región, siendo reconocido en el 2008 como co fundador y en el 2010 como Miembro Decano de la Sociedad de Ciencias Forenses en Baja California.

Salazar también se desempeñó como Jefe de Servicio Médico Forense en Tijuana desde 1978 hasta el 2000, y fue Presidente Fundador del Colegio de Medicina Legal y Ciencias Forenses en 1993, para ese entonces se había destacado por su integridad, disciplina y ética profesional.

Además, de haber sido Decano de la materia de Medicina Legal en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California y Miembro del Consejo Mexico de Medicina Legal y Ciencias Forenses, había impartido clases en diversas universidades sobre Balística forense, Medicina Legal y Fotografía Forense.

La trascendencia de este personaje radica en su contribución a la academia y la ciencia forense en México.

Salazar participó en las necropsias de cuerpos relacionados a las investigaciones criminales de alto impacto en México entre las que destaca el caso Colosio.